4. Detalles de Occidente: Detalles Técnicos y Constructivos.

Cables del Puente de Occidente.

Los cables del Puente de Occidente son un elemento central de su innovación estructural y de su escala sin precedentes para la época. Villa utilizó cuatro cables principales para sostener el tablero del puente, siguiendo la tipología aprendida en el Puente de Brooklyn pero adaptada a condiciones locales.

El documento destaca que José María Villa trabajó con:

  • Cableado trenzado galvanizado
  • Técnicas avanzadas de tensión y equilibrado
  • Manejo de cargas distribuidas sobre catenaria

Estas prácticas eran nuevas en Colombia y posicionaron el puente como una obra pionera en la región en materia de cableado de suspensión

.Características y contexto técnico

El texto enfatiza que:

  • Villa dominó el método de catenaria para el cálculo y diseño del cableado.
  • Realizó ajustes manuales durante el proceso constructivo para garantizar estabilidad y resistencia.
  • El uso de cables de acero trenzado permitió alcanzar la luz total de 291 metros, un récord latinoamericano en su momento.

Además, en el manuscrito se señala que Villa fabricó y gestionó tornillería, tuercas, arandelas y herrajes propios, lo que complementó el sistema de cables y lo diferenció de sistemas industriales importados.

Esto evidencia que el puente no solo incorporó cables modernos, sino que fue el resultado de un ecosistema de innovación metalmecánica alrededor de ellos.

Se empleó la técnica de torones preformados en fábrica y no el cableado “in situ” típico de puentes como el Brooklyn Bridge, aunque el diseño estuvo influido por la escuela estadounidense. Villa trabajó en obras en Nueva York y aprendió directamente del método Roebling, lo que facilitó especificaciones y contactos técnicos para el suministro.

Péndolas y conexión con el tablero

  • Las cargas verticales del tablero se transfieren a los cables mediante péndolas metálicas.
  • La geometría mantiene el principio de curva funicular (aproximación parabólica), adecuada para cargas distribuidas.
  • El tablero está formado por estructura metálica con piso de madera original (posteriormente reforzado).

Anclajes

Los cables se fijan a macizos de anclaje en ambos estribos, constituidos por:

  • Bloques masivos de concreto y piedra.
  • Insertos metálicos para amarre de cables.

Este sistema garantizó la transferencia de fuerzas horizontales de tracción del cable al terreno de fundación.

Herrajes en la obra de José María Villa.

Los trabajos del Puente de Occidente empezaron el 4 de diciembre de 1887. José María Villa estaba feliz y optimista. Sabía a lo que se enfrentaba y tenía el convencimiento de que la obra era practicable y estaba al alcance de los recursos con los que se contaba. Se dio inicio a la limpieza del terreno, el montaje de las instalaciones para la obra, la consecución de los materiales locales y la contratación de los albañiles, artesanos y obreros requeridos. La obra avanzó con relativa lentitud en los dos primeros años. Adquirió un mejor ritmo en los dos años siguientes, cuando se concluyeron las delicadas excavaciones para el anclaje de la margen occidental, las obras en mampostería para el anclaje de la margen oriental y las cuatro torres, y se consiguieron todos los materiales extranjeros requeridos. Los cuatro años finales se dedicaron al ensamblado y montaje de los cables principales y a la construcción del tablero del piso del puente, obras realmente complejas y delicadas, máxime teniendo en cuenta las rudimentarias técnicas de construcción de que se disponía en la época. Los herrajes constituyeron un componente fundamental en los puentes colgantes diseñados y construidos por José María Villa. El manuscrito destaca que Villa fabricaba sus propios sistemas metálicos, lo cual incluía tornillería, tuercas, arandelas y herrajes especializados para suspensión, fijación y transferencia de cargas. “Creación de tornillerías, tuercas, arandelas, herrajes… y el manejo de cableados trenzados.” Esto evidencia que Villa no dependía completamente de piezas importadas, sino que desarrolló tecnología metalmecánica propia, aspecto extraordinario para la ingeniería colombiana del siglo XIX.

Función estructural y técnica de los herrajes

Los herrajes eran parte del sistema esencial que aseguraba:

Elemento Función
Herrajes y conectores Unión entre cables y tablero
Tornillería y tuercas Ajuste, tensión y seguridad estructural
Arandelas y soportes Distribución de cargas y protección de madera
Sistemas de anclaje Fijación firme en roca o mampostería

Los anclajes metálicos y piezas forjadas a medida fueron indispensables para permitir que las cargas del puente se transmitieran adecuadamente a los apoyos. Innovación y capacidad técnica El dominio en la fabricación de herrajes se interpreta como prueba del carácter integral y autodidacta de Villa como ingeniero:

  • No solo diseñaba la estructura.
  • También producía soluciones mecánicas.
  • Articulaba metal y madera en un sistema de alta precisión.

Sillin.

Piezas importadas

El transporte de los materiales importados constituyó una actividad crítica para el proyecto del puente de Occidente. En particular, entrar hasta el 153 6. Construcción del puente de Occidente sitio de la obra el alambre para fabricar cables, las herramientas y algunas piezas metálicas especiales, tales como las barras metálicas del anclaje y los soportes del cable sobre las torres. Llegaban al país por vía marítima y se subían en vapores por el río Magdalena hasta Puerto Berrío. Finalmente, los arrieros los recogían para llevarlos hasta el sitio de la obra a lomo de mula.

La carga importada para el puente de Occidente se transportaba de Barranquilla a Puerto Berrío en barcos de vapor, que tardaban ocho días y cobraban aproximadamente tres pesos por fardo de setenta kilos (Parsons, 1979, p. 199). Las recuas de mula la recogían en ese puerto o, eventualmente, en la estación Pavas, dependiendo del servicio del ferrocarril, y la llevaban hasta el sitio del ponteadero, en el río Cauca.

De acuerdo con los mapas de caminos de la época, lo más probable es que desde Puerto Berrío o desde Pavas se tomase el ramal del viejo camino de Nare, que seguía la ruta del río Nus, cruzaba por San Roque y Santo Domingo, descendía al cañón del río Porce, abajo de Barbosa, para ascender luego al Valle de Ovejas. Había dos corredores posibles: la ruta de Santa Rosa de Osos y la ruta de San Pedro de los Milagros. También es posible que desde Barbosa subieran por el cañón el río Porce hasta el valle de Aburrá, para cruzar de allí al cañón del río Cauca, por la vía de San Pedro de los Milagros o por la vía de La Culata (hoy corregimiento de San Cristóbal).

Torre.

Torres del Puente de Occidente

Descripción técnica y arquitectónica según el documento fuente

Las torres del Puente de Occidente poseen un diseño único e innovador dentro de la obra de José María Villa.

Altura
Las torres tienen 11,30 metros de altura hasta el apoyo de los cables.

Materiales
Su estructura principal está hecha en madera, protegida por una envolvente de mampostería de adobes cocidos pegados con argamasa, y rematada con una torre de forma piramidal trunca, de sección octogonal, construida en lámina metálica.

Cubierta
Los techos se describen como pequeñas joyas arquitectónicas, con un diseño de líneas curvas sutiles.

Innovación

Las torres representan un diseño completamente innovador dentro de la ingeniería colombiana de su época, destacándose por su forma y combinación de materiales.

Proporción La relación entre la longitud del puente y la altura de las torres es de 26:1, la más alta entre los puentes de Villa, lo que en su momento generó cuestionamientos técnicos por el riesgo percibido, pero el tiempo confirmó su validez.

Las torres son parte esencial de la elegancia y armonía estructural y estética del puente, apreciadas por la simetría de sus líneas y su integración al paisaje.

Las torres sirven fundamentalmente como apoyos superiores para los cables principales del puente: los cables se apoyan o se fijan en la parte alta de las torres.

Las torres están construidas con materiales locales, combinando mampostería (ladrillo) en la base o estribos y una cubierta metálica en la parte superior que les da su perfil “piramidal”.

Las torres están situadas de tal forma que permiten una luz de unos 291,46 m entre centros de torres principales.

 

Función estructural de las torres

Las torres actúan como soportes verticales principales desde donde los cables portantes parten y descienden para suspender el tablero.

Su altura y posición lateral permiten que los cables adquieran la curvatura adecuada (la flecha) para trabajar eficientemente a tracción.

Las torres también sirven de transición entre los estribos de fundación/anclaje y el tramo principal suspendido, distribuyendo cargas al terreno a través de las bases de las torres.

La rigidez de la torre (su propia estructura) es importante para controlar vibraciones, oscilaciones del puente y el fenómeno del “hamaqueo” que se ha documentado en puentes colgantes de esa era.

Observaciones históricas y de conservación

En las intervenciones de mantenimiento se ha señalado que la estructura metálica superior de las torres (cubierta, chapas o láminas) presentaba deterioro por corrosión, lo que implicó tratamientos de protección para preservar su integridad.

El diseño de las torres respondió al estudio geológico y físico del sitio realizado por José María Villa. En la historia del puente se menciona que Villa realizó “los más estrictos estudios de la zona y sus características físicas y geológicas” antes de firmar el contrato de obra.

Anclaje.

En el lado oriental del puente, el anclaje de los cables al terreno está conformado por dos cuerpos de mampostería, apoyados en la roca, construidos con ladrillos pegados con argamasa, que les sirven de contrapeso a dichos cables (figura 24). Cada cuerpo de anclaje debe resistir la tracción del cable, que tiende a levantarlo del suelo, deslizarlo sobre el terreno y volcarlo Para resistir la fuerza de alce y el volcamiento, el anclaje debe tener el peso adecuado. Y debe estar empotrado en el suelo para resistir el deslizamiento. Cada uno de los dos anclajes orientales debe soportar una fuerza de alce de al menos 197 toneladas, equivalente a la cuarta parte de la carga total del puente, 262 toneladas, amplificada por un factor de seguridad de tres. El ingeniero Villa tenía clara la necesidad de aplicar holguras de seguridad en sus cálculos.

La densidad de la mampostería con que están construidos puede estimarse entre 1.800 y 2.000 kg por m3 y por tanto cada anclaje debe tener al menos 110 m3 de volumen. La estructura construida supera con creces este valor. Los cables atraviesan el anclaje a través de dos bóvedas inclinadas. Cada uno de los 21 manojos de un cable se fija a un tornillo de tensión. El tornillo atraviesa la pared del anclaje y se apoya por detrás mediante dos tuercas en unas platinas en forma de planchas de ancla o costillas de una pulgada de espesor, recostadas en la mampostería . Un túnel en el interior del anclaje permite acceder al sitio de dichas platinas.

En el lado occidental los cables se anclaron directamente en la roca natural. Cada manojo de alambres se agarró de un gancho en U, de 6,30 m de longitud, que atraviesa el macizo rocoso . Un túnel excavado en forma de T da acceso al interior de la roca, para permitir anclar por detrás dichos ganchos mediante tuercas y arandelas.

Vigas.

El tablero del piso se proyectó para construirlo dividido en tres vías: la principal al centro, de 3,20 m, y dos laterales, de 0,91 m cada una, para peatones. El tablero se apoya en vigas longitudinales que a su vez son soportadas por vigas transversales que cuelgan de los cables mediante las péndolas. Las dos vías laterales quedaron sin construirse. Las vigas longitudinales son piezas de madera simples. Descansan sobre las 93 vigas transversales. Las vigas transversales merecen considerarse detalladamente. Cada una mide 8,63 m, lo cual hace imposible que pudiera ser una sola pieza de madera. José María Villa las concibió como el conjunto de tres piezas acopladas mediante ensambles dentados (“rayo de Júpiter”) y unidas por pernos y placas de hierro, reforzadas por debajo con un alambre templado en forma de trapecio, y asegurado en los extremos, como cable sin fin . Si se hubieran usado vigas de una sola pieza que tuvieran la misma resistencia, hubieran pesado el triple que aquellas y hubiera sido muy costoso transportarlas (Villa, 1895).